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jueves, 21 de noviembre de 2013

Conversaciones con el Piojo : ¡Salvada por las "cuerditas"!


              Sábado. Nueve y media de la noche. Duchados y cenados. Tumbados en el sofá viendo una película de perritos. Derrotados por el agotador día en el Monte de los Dinosaurios. El piojo, aún despierto, le presta una atención increíble a la película. Todo porque hay un perro en la película, y él los adora.Bueno, a los perros y a todo bicho viviente.

_Mamá, ¿por qué no tenemos perritos?_Va y me pregunta como el que no quiere la cosa.
_Ya tenemos un perrito, tenemos un súper perro, Gabo.
_Sí, mamá, pero yo quiero que Gabo tenga perritos.
_Cariño, Gabo no puede tener perritos porque es macho y ya sabes que los bebés, los cachorritos, los tienen las mamás.
_Ah, entiendo....pues, le buscamos una novia.

      Ante el razonamiento de mi hijo y su afán por tener más perros me toca buscar una escapatoria a su petición.

_Cariño, para tener perritos tendríamos que tener una casa grande.
_Mamá, nuestra casa es grande.
_Más grande y con un jardín muy grande para que Gabo, su novia y los cachorritos puedan vivir, correr y jugar contigo. Mira como esa casa de la tele.
_Ah, vale. Entonces, ¿cuándo tengamos la casa con jardín tendremos perritos?
_Sí, te lo prometo.
_Vale.
_Pero, ¿quién va a darle de comer a los perritos?
_Yo, mamá.
_Vale, ¿y quién los va a sacar a pasear?
_Yo, mamá, yo los sacaré a todos con sus cuerditas (correas).
_Muy bien, perfecto entonces.
_Mamá_ dice tras pensar un momento._No, tenemos tanta cuerdita, sólo tenemos la de Gabo. No los voy a poder sacar.
_Vaya, pues, entonces no podemos tener perritos.
_Ooh.

          Y ahí quedó la conversación. Resulta que mi hijo visionó la casa con jardín, eso es posible, je je je,a ver si me gano El Planeta y se la regalo, pero lo de tantas cuerditas lo vio más complicado. Curiosidades de los niños, ja ja ja ja. 

Besitos Avainillados

viernes, 9 de diciembre de 2011

El Mejor Amigo.

Mis Piojillos
A veces pienso que nos adelantamos, que teníamos que haber esperado a que el Piojillo fuera un poco mayor para tener un nuevo perro en casa. Sobre todo en momentos como esta semana loca. Semana llena de días festivo en la que niño y perro conviven las 24 horas del día. Días en lo que no se le ocurre al bípedo lo hace el cuadrúpedo. Días en los que voy como loca corriendo detrás de uno y de otro.

Sin embargo, luego los ves jugar juntos y olvidas que en algún momento te has arrepentido de volver a tener un perro. Queríamos que el piojillo disfrutara del amor incondicional de un perro como anteriormente lo habíamos hecho nosotros.

De verdad, los que tengan mascota en casa supongo que saben de lo que hablo. De ese estrecha unión que crece entre los niños y los perros (hablo de perros porque es lo que conozco).

Mis Piojillos juegan juntos como si fueran hermanos. En algunos casos más que si fueran hermanos. Si Eric llora Gabo corre a ver que le pasa. Cuando vamos a buscarlo a la guarde va como loco hasta que lo ve salir por la puerta. 

Ha llegado hasta tal punto su empatía que esta mañana pasaba la aspiradora por esa alfombra ,por la que siempre andan jugueteando,Gabo empezó a ladrar a la aspiradora y el piojillo comenzó a imitarlo. Fue de risa. 

Lo último de lo último. Si salimos y no nos llevamos a Gabeto al llegar le damos un premio siempre que no haya hecho alguna locura. El otro día el papá del piojillo le dio al piojillo la galleta para que fuese él  quien se la diera a Gabeto y la sorpresa fue que el piojo se la merendó, saboreando hasta la última miguita. 

Ayer llegamos a casa por la tarde. Le voy a dar una galleta a Gabo y empieza el Piojo a pedirme galleta. Cojo una de esas galletas de dinosaurios que tanto le gustan hago como si la sacase del bote de galletas perruna y al verla monta en cólera y la tira al suelo. Obviamente el piojo perruno aprovechó para comérsela mientras el piojo bebé lloraba pegado a la nevera señalando a lo alto mientras decía maméééééééééé.
Mis Piojillos

lunes, 5 de diciembre de 2011

Blindando la Navidad.-

Sí,sí han leído bien el título de este post, Blindando la Navidad. No,ni me he vuelto loca ni  me he convertido en la versión femenina de Ebenezer Scrooge.

Llevaba desde hace un mes dándole vueltas a la cabeza de cómo lo haríamos este año a la hora de decorar la casa para Navidad.

En casa ya no somos dos adultos sino que tenemos un piojo de 18 meses y un cachorro de casi  4 meses. Ya habíamos tenido Navidad con cachorro pero ya tenía 10 meses y ningún pequeñajo que le enseñara a hacer locurillas.

Así que tras darle muchas vueltas y no querer ver las bolas tiradas por el salón, siendo utilizadas como pelotas o mordisqueadas por un pastor alemán. Optamos por la que hemos considerado la mejor opción, al menos la más sencilla (lo de rodear el árbol con una valla electrificada estaba complicado aunque no descartado,jejejeje) y no ha sido otra cosa que comprar un árbol más pequeño. Dejar nuestro maravilloso y frondoso árbol de metro ochenta y cinco en el trastero, comprar uno más pequeño y ponerlo en alto. Alejado de manos y bocas de piojos humanos y perrunos.


Sí, sí, una amiga me comentó que esto iba a ser peor porque me lo encontraría arrastrando sillas para llegar al árbol, bueno, nos ahorramos llegar a casa y ver el árbol derribado por Gabeto,jejejeje. Y no, por el momento, lo hemos puesto ayer, no ha acercado la silla pero sí que ha estirado el brazo y descubierto que llega a las primeras bolas. Grrrrr.....

¿Alguien más ha blindado su  Navidad? Jajajajaja....Feliz Navidad.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Cosas de Niños.-



Hoy me apetecía escribir un post un tanto diferente a los habituales. En vez de centrarme en mis propias aventuras y desventuras como mami basarme en anécdotas de niños y mamás a los que conozco. Son muchas las anécdotas graciosas que podría contar pero he seleccionado tres,quizás en otra entrada podría seguir con esta temática, que curiosidades de niños hay para dar y regalar,¿no creen?


Historia de un Moco.-
 Ya,ya lo sé que es un poco asqueroso, por decir un poco,pero ¿qué niño no ha jugado con un moco? Supongo que quien más quien menos ha jugado con uno, ha saboreado uno pero ¿alguna vez han reclamado ser propietarios de uno? Sí, sí, sí, no hablo de la escritura del mismo como si se tratase de un piso, que a este paso con eso de que firmamos y firmamos papeles para todo,estando en la época digital, hasta para eso lo vamos a tener que hacer.Bien, hablo de decir "es mío", como si de un juguete se tratara.

Ahora imaginen por un momento que son abuelas, que están al cuidado de una nieta de 2 años le limpian la cara, las manos y , por supuesto, le limpian el moquito que lleva pegado en uno de sus dedos. Tiran la servilleta a la basura y la niña con cara de mosqueo te dice "Yaya, quiero mi moco, es míooooooooooo".



Apelativo.-

Situación niño de 4 años hablando con su madre. "Mamá, ¿qué es un apelativo?"La madre sorprendida por la pregunta le responde "pues, un apelativo es una palabra cariñosa por la que llamamos a alguien en vez de decirle su nombre". El niño la mira con cara de comprensión y entre los dos van haciendo una lista de posibles apelativos y entonces el peque le dice "piojo" y la madre extrañada le dice al hijo "piojo no es un apelativo, es un bichito que sale en la cabeza cuando no está limpia".Al par de días la madre, amiga mía, va y me cuenta la historia y empiezo a reírme, ella me mira y le digo (Eric no había nacido, estaba embarazada),"no me has oído nunca llamar piojo a Gabo",y entendió de donde había sacado el hijo la expresión de piojo.

El Chupa chups.-

Ahora nuestra protagonista tiene 3 años. Una vez más nos encontramos con una abuela y su nieta. La niña está comiéndose un chupa chups y cuando la abuela se da cuenta ve como comparte su piruleta con un cachorrito canino. " No le des chupa chups a Pheebe, eso es una cochinada",a lo que la niña responde  "Yaya  está limpita" y sigue compartiendo su caramelo.

El Ascensor.-

Al principio del post comenté que nada de anécdotas personales pero, al final, no lo he podido resistir y esta anécdota la viví yo en primera persona, je je je , de hecho la niña era yo así que sólo han pasado unos poquitos años, je je je je. Ahí va...

Tendría yo unos 6 años y estábamos de mudanza mientras nos terminaban el piso nuevo vivíamos en un apartamento cercano. Un par de veces estando en el ascensor con mi madre y mi hermano subió con nosotros una señora que no olía precisamente a flores. Nos mudamos y una mañana bajamos a la calle y nos tropezamos con esa misma señora en el primer piso de nuestra nueva casa y entonces digo  "mamá,mamá,mira es la señora apestosa del ascensor". Lo que no recuerdo es como mi madre capeó la situación. Eso sí, con el paso del tiempo la señora debió hacerse amiga de la ducha diaria porque ya no olía igual, jejejeje, y es que los niños y los borrachos no dicen mentiras.





domingo, 23 de octubre de 2011

Domingos Tranquilos.-

 





   Hasta hace unos meses decir  Domingos Tranquilos me resultaba redundante. Siempre me había parecido que los domingos tienen un ritmo diferente incluso llegando a ser aburridos y en algunos casos deprimentes.

    Lo mejor de los domingos, siempre desde mi punto de vista, era levantarme tranquilamente, sin prisas. No confundir con gandulear en la cama perdiendo la mañana. Nunca me ha gustado. Siempre me ha parecido perder horas de disfrute. Eso sí, sin criticar a los que les guste cada uno tiene sus gustos, y en gustos no hay nada escrito.

   Como iba diciendo lo mejor para mí era levantarme relajadamente y desayunar con esa parsimonia que sólo te puedes permitir los domingos porque el resto de la semana vas demasiado liada como para ello, a no ser que te levantes una hora antes y te encargues de montar las calles ya de paso.

   Sin embargo, así como las mañanas siempre me han gustado. Las tardes ya solían ser más tristes. Quizás por esa misma lentitud que tienen los domingos. Quizás porque los domingos siempre me ha tocado planchar por las tardes.Quizás porque signifique la vuelta a la rutina de la semana. O sencillamente porque recordara las tardes de domingo de peque regresando del campo escuchando el carrusel deportivo y aquello de Soberano es Superior y el Es Cosa de Hombres mientras me llegaba la humareda a puro de mi padre.

   Lo cierto es que los domingos ya no son tranquilos. Ya no hay posibilidad de gandulear hasta las nueve en la cama. A las ocho como un clavo se escucha en la habitación mamáááááá y últimamente papááááááááá y acto seguido se escucha un tintineo de campanillas correteando en busca del despertador humano. A continuación se oyen las risas y como corretean  hasta llegar a nuestra cama. Y comienza el maratón de los Mickey,Many Manitas,Pocoyós ....

  Bibe para el piojo , bolitas (pienso) para el otro piojo. Y sigue el domingo. Los dejas en el salón viendo el Disney Channel o el Cartoonito o cualquiera de los que ponen dibus para piojillos y te vas a la cocina con intención de desayunar tranquilitos. Je je je.... misión imposible.... al rato los tienes a los dos allí. Uno coge galletas mientras trepa por las piernas del padre, el otro me mordisquea las zapatillas.

    Carreras,risas invaden la casa. El periódico, jejejeje, ni de broma lo logras leer, ya verás las noticias en el telediario. Lo mejor las tardes de domingo ya no las dedicas a planchar. Imposible con dos mini piojos en casa. Toca jugar,pintar,pasear,correr....y pensar que mañana es lunes y hay GUARDERÍA!!!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Pesadillas.-




Mi Piojillo siempre ha tenido una rutina de sueño. A la misma hora a la cama, a las 21.00. Visita a la ventana para desear las buenas noches a las ardillas. Música en su habitación, nanas, Jesús Garriga...

Siempre en la tercera, cuarta canción está dormido placidamente. A veces se despertaba reclamando agua o bibe pero seguía durmiendo tranquilamente. De hecho, muchas veces hacía las cosas más dormido que despierto.

Llevamos unos días. En realidad, dos( acabo de darme cuenta que hoy es miércoles, pero ya me parece que ha pasado una eternidad desde el principio de la semana), que nos despertamos llorando desconsoladamente a eso de las 23.00 y nada ni nadie puede consolarlo.

Anoche. Al escucharlo. Aún no había hecho el primer buaaaah y ya saltaba yo del sofá soltando el portátil, intentaba escribir en el blog, ya no recordaba que Gabo estaba a mis pies y casi casi le pongo el pie encima al pobre que dormitaba tranquilamente.

Al llegar a su habitación estaba sentada en su cama con los ojos cerrados y llorando desconsoladamente. Intenté cogerlo y tranquilizarlo pero nada de nada. Misión imposible. Se hacía con todas sus fuerzas para atrás y no podía con él.

Intenté acostarme a su lado a ver si así se relajaba. Nada de nada.

Lo cojo. Intento cantarle un poco y bailar con él para que se duerma. Nada de nada. Seguimos llorando desesperados.

Lo saco de su habitación. Lo llevo al salón. A ver si estando con papi y mami se tranquiliza. Parece que sí pero no. Quiere ir con papi. Un ratito de tranquilidad y vuelta a empezar con el llanto.

Gabo empatiza con él. Y ahora lloran los dos. Uff, noto que mi tranquilidad va desapareciendo. Soy muy paciente, tranquila pero ya no puedo más. No entiendo el motivo de tanto llanto.

Lo vuelvo a coger. Me lo llevo a mi habitación. Nos acostamos. A ver si se tranquiliza en nuestra cama. Nada de nada. Bueno, sí, se relaja y empieza a moverse por todas partes.

Llega Gabo y empiezan a mirarse con cara de complicidad.

Lo cojo y a su habitación. Papá con cachorrito. Mamá con bebé. Gabo empieza a llorar porque quiere ir con  Eric.

Tengo ganas de gritar.Grrrrrrrr....

No quiere estar en brazos. Lo acuesto en su cama. Se coloca en mitad de la cama. Parece que se duerme. Ni lo muevo. Ni lo toco.

Abro la puerta y entra Gabito como un loco a ver a su colega. Lo cojo y le llevo a mi habitación no vaya a ser que lo despierte.

8.30 he de despertarlo para ir al cole. Se levanta feliz y contento. No se acuerda de nada. Espero que esta noche no volvamos a empezar.

martes, 20 de septiembre de 2011

¡No me molestes mosquito!

   ¿Quién no ha formado parte alguna vez en su vida del ciclo gonotrófico ? Para aquellos que como yo no han oído hablar nunca de este ciclo, quizás en Ciencias Naturales lo vimos pero  ve a acordarte de él ahora, nos es otro que la puesta de huevos de los mosquitos, para la cual necesitan siempre siempre chuparte la sangre, grrrr....

    Los muy ¡fghz...fghz...! son unos cobardes. Atacan en la oscuridad de la noche cuando estás placidamente dormido para atacarte. Chuparte la sangre a ti o a tu hijo, el cual hasta ese momento dormía a pierna suelta en su cama.

De pronto escuchas un buaaaaaaaaaaaaah....buaaaaaaaaaaaaahhh , sales corriendo a oscuras con miedo a tropezarte con el cachorrito que suele estar colocado a tu lado de la cama. Con los ojos más cerrados que abiertos, pero en el fondo da todo igual, no has dado la luz así que para lo que ibas a ver casi da lo mismo. La luz de la luna, no la del satélite sino la de la pequeña lámpara que tienes en su habitación te deja entrever que tiene los ojos cerrados pero llora, se queja, se mueve por la cama,  la cual parece un campo de batalla de lo revuelta que está.

Te acercas y le haces cariñitos. Le das la chupa/chupete. Lo escupe. No lo quiere. Le das agua. Debe de tener   ranas en el estómago con tanta agua. Sigue quejándose. No ves nada raro. Cosa nada extraña porque a las tres de la mañana estás más dormida que despierta. Le vuelves a dar la chupita. Te acurrucas a su lado y lo acaricias.

Bien, parece que se relaja. A ver si se duerme pronto porque notas que tu vejiga se empieza a quejar como si el agua te la hubieses bebido tú.

Vuelve a quejarse. Da vueltas por la cama. Lo vuelves a acurrucar y medio te duermes. Vuelve a quejarse y a ti te empieza a picar la mano.

¡Aha! ¡Hay un mosquito! De pronto lo escuchas, a puesto sus motores en marcha. Intenta volver al ataque. Coges a tu hijo y lo llevas a ta habitación. Es esos momentos prefieres ser una cobarde a luchar por tu fortín. Demasiado cansada para reivindicar por lo que es tuyo y asesinar al mosquito de los hzzzf...dzzhkj .

Llegas a tu habitación. Dejas al pequeñajo en la cama. El cachorrito se ha despertado. Se ven en la oscuridad. Y uno mueve el rabo como un loco y el otro se ríe mientras se acerca a los pies de la cama para verlo mejor.

Huyes al baño mientras despiertas a tu marido que ha estado ausente en la lucha. El pequeñajo y el cachorro cada vez están más animados. Con ganas de jugar.

No...no...no....No son horas de jugar. Coges la almohada, al pequeñajo y haces una segunda huida.Huyes al salón. Le pides asilo político al sofá. Compartes la almohada con tu hijo, quien está más despierto que dormido. Al otro lado de la puerta escuchas una campanilla. El cachorrito viene a rescatar a su amigo humano. Quiere jugar con él. Al tropezarse con la puerta cerrada lloriquea al otro lado. Hasta que se aburre. En casa no se llora por tonterias. No se consigue nada llorando. A no ser que llores por un motivo. Como por la picadura de un  pequeño vampiro.

Tu hijo se mueve sin parar. Pero pronto cierra los ojos y tú puedes cerrar los ojos y descansar de la cruenta batalla....