Si yo le digo a alguien que me conozco, que me conozca de verdad, que la noche del 24 de diciembre mi piojo me hizo llorar, dirá ¡No es extraño, eres una llorona! . Cierto, como bien diría Buzz Light Year, ¿por qué me vendrá este muñeco como ejemplo? Je je je, no sé, no sé, he visto Memorias de África ¡hasta el infinito y más allá!y he llorado cada una de las veces. No, no he soltado lagrimitas, ¡he llorado a moco tendido!¡Al lado mío los dibujos japoneses no lloran! Así que sí, no lo tenía complicado mi piojo para hacerme llorar y ,menos una noche tan señalada, lejos de donde quieres estar y con los que quieres estar. Situación...
Cuando olía a vainilla nació con la intención de contar mis aventuras y desventuras como mami primeriza pero ,a estas alturas del partido, no puedo negar que cuenta las aventuras del Comando Piojo.Mi comando favorito, el que me crea dolores de cabeza y me ha robado el corazón...
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jueves, 9 de enero de 2014
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