miércoles, 7 de septiembre de 2011

El Principe Destronado.-

 
   Soy Republicana convencida, no voy a decir desde el día en que nací pero sí puedo decir que parte de culpa me viene en los genes. Sin embargo, no voy a negar que desde la llegada del Piojillo, se convirtió en el Principe de la casa e incluso en el Rey de la misma.

    Desde que nació ha sido el centro de atracción de papá y mamá. De sus tías, especialmente de las Valencianas, no por cercanía sino porque aquí tiene primos mayores que algún tío!!! Así que siendo el ojito derecho e izquierdo de todo el mundo es normal lo que ha pasado.

   Mi Piojo se siente destronado.Se siente desplazado. Y lo peor es que se siente así sin ser verdad. Se siente así por tener que compartir a su padre y a su madre. Se siente así por tener que compartir el cariño de sus padres. Y eso que delante de él no se le han hecho cariños al que él considera el destronador.

  No, no hemos  hecho hermano mayor al piojo, uff sudores de sólo pensarlo,al menos no de un hermano humano, un cachorrito ha llegado a casa,un sucesor en la línea gabínica, en la del primer Piojo que nunca pudo ser derrocado.

  Le encantan los perros. Ve a un perro por la calle y corre a cogerlo, dándole igual el tamaño. De hecho, antes de traerlo a casa estuvo jugando con él y sus siete hermanos. Cogiéndolos, estrujándolos, corriendo detrás, dándole caricias....

Mis dos Piojillos.
  Sin embargo, no hizo más que percatarse que éste venía sentado sobre su madre para comenzarse a mosquear. Los celos se han apoderado de él . Imita sus sonidos, se tumba sobre la camiseta que le hemos puesto para dormir y se mete en su cesta.

  Han habido intentos de acercamientos pero los celos le pueden. Ahora llora al dejarlo en el cole. Supongo que porque Gabito se queda en casa y él no. A los cinco minutos se le pasa todo pero tú te quedas con el corazón hecho trizas.

   Espero que en breve se dé cuenta que para su madre no hay tronos, no hay reyes, no hay principes, ni si quiera azules porque éstos destiñen.

 

martes, 6 de septiembre de 2011

Con Tacones y a lo Loco.-

     SITUACIÓN , fin de semana del puente de la virgen. PLAN, pasar los últimos días de vacaciones a hacer turismo urbano o rural. ¿Madrid? ¿Andorra? ¿Palencia? ¿Teruel?


     Cada uno de esos lugares fueron barajados. Mi favorito, sin lugar a dudas, Madrid. Pasear por el Retiro, sentarme en la Plaza Mayor, disfrutar del Prado y mostrarle a Velázquez, Goya, El Greco y mi cuadro favorito, El Jardín de las Delicias, a mi peque .

     COMPAÑÍA, nuestro habitual grupo de amigos. Pero, como siempre pasa, cuesta ponerse de acuerdo. Así que terminamos planificando por nuestra cuenta estos días. Ganando Madrid entre el resto. Hablando con otro amigo, terminamos siendo cuatros más el peque. Sin embargo, surge un cambio en el lugar de alojamiento. En vez de quedarnos en un hotelito cerca de la Castellana nos alojamos en el chalet de un amigo en la Sierra de Guadalajara, a unos 80 kilómetros de Madrid. Sería nuestro punto neurálgico y de allí nos moveríamos por las cercanías, entre otros sitios a Madrid.

     MALETA, vaqueros, camisetas, chaqueta porque se esperaba lluvia, vestiditos de verano, cholas/chanclas/hawaianas/flipflop y taconitos. Nos quedaríamos en la sierra pero allí sólo disfrutaríamos de la piscina y de resto haríamos turismo urbano.

    Ja...ja...ja... Allí estaba yo, una pija de ciudad, que siempre ha considerado que el campo es para los pajaritos, con sus vestiditos de verano y tacones en medio del monte.

    PARAJE INCOMPARABLE  el del chalet, unas vistas impresionantes, pero decorado por los mismo decoradores del Cuéntame, eso sí, del principio de la serie.

    La cama para los PIN Y PON, a mí se me salían las piernas, así que ni imaginar al metro ochenta y tres de mi marido. El polvo y los muebles colegas de toda la vida. Así que tocó limpiar, pero hasta ahí todo bien. ¿PISCINA? Las ranas no querían habitar en ella, así que en tres días no daba tiempo de ponerla a punto.

    Lógicamente, bikini descartado, la chaqueta se quedó esperando el frío en el asiento trasero del coche, los vaqueros en la maleta, muy monos, quedan muy chulos, pero en invierno son fríos y en verano calor.Así que ahí estaba yo con vestidito y tacones paseando por los pueblos de la sierra.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Volar con Bebé.-

       Volar con un bebé significa no volar en los llamados vuelos Low Cost. En un vuelo regular el bebé sólo paga el seguro, en un Low Cost, paga el billete integro, supongo que le asignarán un asiento por haberlo pagado aunque vaya sentado sobre tu falda. Además, si llevas su carrito has de pagar un plus por el carro y, evidentemente, si vas con un niño no te va a ser posible meterlo todo en una minimaletita por lo que pagarás un plus por la maleta, entre los 40 y los 60 €. Conclusión, terminas pagando lo mismo que en un vuelo regular e incluso puede ser que más si consigues uno a buen precio.

    Cuando vuelas con un bebé, viajas con media casa encima, lo digo por experiencia propia, bibes,agua(como es para un bebé te la dejan pasar sin problema, sin beberla, debe ser que con un bebé uno deja de ser sospechoso),pañales, toallitas, la crema para el culete, su juguete favorito para que vaya entretenido, muda de ropa por si acaso se vomita u orina encima,etc...
   Cuando te das cuenta tu bolso de mano, además de todos los cachivaches que llevamos las mujeres en el bolso, incluso para esa ocasión, alguna ilusa como yo mete un librito para leer, jejejejeje.En mi caso, la última incorporación, mayaravilla de la técnica, un tablet. Tablet con capitulitos de Pocoyó por si el bicho empieza a desesperar, que en algún momento lo hará, como así fue y relajadito que se quedó viendo el Pocoyo y pasando el dedito por la pantalla....

     El bolso de cerrar lo hace por pura casualidad.Lo llevas a reventar, necesitando un XL-S para ponerse a tipo. Pero llegas con tu superbolso a la cola del control, y empiezas a quitarte reloj, pulseras, cinturón, si vas sola con el niño es de locos. Lo he vivido. Lo llevaba en su mochila, y me hicieron pasar la mochila por el control, muy fuerte! Y claro, la última incorporación a pasar por el scanner, los tacones.

    Ahí estaba mi bandeja. Rebosaba por los cuatro costados, el bolso apunto de entrar en erupción, mis complementos y mis zapatitos, no sé qué iba a llevar oculto en el tacón, pero bueno.

    Paso por el control y pito como una loca. Vuelva a pasar, señorita . Vuelvo a pasar y otra vez a pitar al otro lado mi marido y mi piojo mirándome. Por favor los brazos en cruz,me dice la chica de seguridad y me cachea. Me aguanto la risa porque me hace cosquillas. No encuentra nada. El del scanner me pregunta ¿Lleva un niño? , me dan ganas de decirle que los pañales, el bibe, etc son para mí, pero sólo le señalo a mi marido  y al pitufillo.

   Me pongo los zapatos y demás. Comento a mi marido Ya sé lo que ha pitado,el aro del sujetador le digo casi en susurros por si acaso me oigan y sea lo próximo a incorporar en el gran listado de cosas que no se pueden pasar a un avión. Siempre podemos secuestrar uno amenanzando al piloto con el arito!!!

viernes, 2 de septiembre de 2011

Como Agua de Mayo.-

       No sé si considerarme una bruja, tildarme de madre malvada o, sencillamente, considerarme mala madre. ¿Por qué? Simplemente, porque he estado esperando la llegada del mes de Septiembre con el mismo ansia que los niños anhelan la llegada de Papá Noel o de los Reyes Magos. 


     En sí, no esperaba la llegada del mes de Septiembre sino la vuelta al cole, a la guarde. La vuelta a las rutinas, a los horarios normalizados. A no escuchar de fondo las musiquillas de los dibujos animados, las voces estridentes de Mickey y compañía, a no tener juguetes por el pasillo y al lograr hacer la cama en un par de minutos y no en media hora porque cada 10 segundos tienes a un pequeño invasor saltando en la cama para que juegues con él.  Y lo logra, consigue su objetivo, terminas jugando con él.


    Sin embargo, lo cierto es que un mes más juntos noche y día, juntos las 24 horas, y nos pedimos todos el divorcio, el niño de los papis y los papis del niño. Para ser sinceros, más bien sería unilateral, el niño sería el que pediría el divorcio, harto de escuchar, eso no se dice, eso no se hace , eso no se toca... , como diría Serrat, porque yo no podría renegar de él, por muchos coches que recoja del salón, aunque haya roto cada una de las 12 ceras especiales para niños de casi 8€ la caja (mucho para niños, porque no manchan, son más gruesas, no son tóxicas, pero las dejas caer al suelo y se dividen en 3, je, logicamente es muy divertido verlas multiplicarse!!!)


   Volviendo al tema, la última semana ya no nos quedaban pilas, a los papis que a los bichos se les recargan con una facilidad increíble. Así que ayer aunque con el corazón en un puño a ver a mi piojo llorar desconsoladamente abrazado a su padre y luego intentar agarrarme del cuello lo vi adentrarse en su guarde. Por la tarde jugaba en el jardín cuando nos vio entrar y nos miró como diciendo " Uy, mis padres" pero ni carreras por venir ni nada de nada. Hoy ha llegado, ha entrado y ni recordó que yo estaba en la puerta.


   Han llegado mis vacaciones, puedo sentarme a leer mi correo, la mayoría basura, escribir y permitirme el lujo de echarlo de menos a él y a Dora Dora Dora Exploradora ....





miércoles, 31 de agosto de 2011

Caquitas.-

       Podría ser tildada de escatológica nada más leer el título, pero escribiendo mis aventuras y desventuras con un bebé,¿cómo no hablar de caquitas?


  
       Mi piojillo tiene un claro horario para realizar sus defecaciones, ese no es otro que después de cualquier comida de sus papis, siempre te deja el "postre" de cosecha propia. Así que tras el desayuno, entre el postre y el café o antes de repantigarnos en el sofá nos toca tomar oxígeno, por el momento no nos hemos comprado mascarillas antigases tóxicos, tener mucha calma y muchas toallitas porque la ocasión lo necesita. Si estamos los dos en casa lo hacemos entre los dos porque el piojo parece más una pulga saltarina ,se mueve sin parar para ponértelo aún más difícil. Eso sí, en las vacaciones he podido comprobar que la yaya puede ella sola, o es la maña o tiene superpoderes, ¿ambas cosas?


   Bien, esa es la situación normal, pero es obvio que no siempre hay cuatro brazos para solventar la situación como por ejemplo la semana pasada.


    Me encontraba fregando las tazas del desayuno cuando el piojillo se acercaba a la cocina llorando desconsoladamente, colocándose entre mis piernas y el fregadero estirando sus brazos para que lo cogiese. Termino de fregar y tras decirle que mientras llorara no lo iba a coger ( norma de la casa, el llanto no sirve para conseguir algún fin, no quiero un niño perretoso que llore para conseguir lo que quiera) empiezo a percibir un cierto tufillo que salía de sus pañales, puaafff.... por el suelo de la cocina hay un rastro que me indica su recorrido, cual Pulgarcito.


     Lo cojo y tras coger todos los útiles necesarios para proceder al cambio de pañal lo deposito sobre el sofá y compruebo que lleva pringue en las piernas, barriga, manos, acto seguido miro mi vestido recién cogidito de la percha, lavadito y planchadito, descubriendo que lo llevaba completamente manchado de las caquitas de mi piojo. Así dice el refrán quien se acuesta con niños....

domingo, 28 de agosto de 2011

En Otoño!!!

   
        Llega el otoño a nuestras vidas. No lo digo por el descenso de las temperaturas porque en Valencia seguimos pasando un calor de narices o , al menos, para una canaria como yo este calor es insufrible, sobre todo por las noches. Bueno, pero éste no es el tema. 



      Tampoco hablo de la luz del sol, de como los días empiezan a hacerse más pequeños. No, no hablo de ninguna de los indicadores naturales de la marcha y llegada de una nueva estación.


      Hablo del bombardeo televisivo de colecciones de lo más variopintas, desde coches antiguos a abánicos, etc. Sin envidiarle nada a los cursitos, por supuesto, inglés, a estas alturas las facultades de filología no deben ser necesarias porque todos los españoles deben haber hecho algún curso de inglés por fascículos !!! Inglés en 1000 palabras y mi padre me pagó una licenciatura!!!!! Con lo baratito que le hubiese salido comprarme un cursito!!!

   Pero, aún los de inglés, alemán y demás idiomas tienen su aquel pero ¿qué me dicen del cursito de ganchillo? ¿Quedará mona una fundita para el Iphone en ganchillo? ¿Acaso no está de moda lo retro?


   Sí, nos llega el otoño, comienzan las matrículas en los gimnasios, luego los abandonaremos hasta después de Navidad.

   En breve el otoño se plantará en nuestras vidas, comenzarán las dudas a la hora de vestirnos, ¿sandalias...medias? Eso sí, no nos olvidemos que el otoño, como siempre, llegará antes a unos grandes almacenes.

Prohibido Niños!!!



       La verdad, para ser sincera, al escuchar la noticia por primera vez me indigné. Mi comentario exacto fue  "¿Ahora que los bares están libres de humo no puedo llevar a mi piojo?". Sin embargo, tras meditarlo he ido cambiando de opinión. He ido recordando situaciones del pasado en las que se encontraban "niños". 


    Situaciones en las que yo misma hubiese puesto a los niños de patitas en la calle o, mejor aún, a los padres de los niños.


   Recuerdo unas vacaciones en un hotelito de 4 estrellas, en el cual era imposible estar relajada en la piscina porque te salían niños por todas partes, jugando a la pelota en el agua, tirándose como locos a la piscina, y no sólo los padres no reprobaban su conducta sino que participaban en sus juegos!!!


    Jajajaja, me río porque estoy recordando que mi marido me comentó " A éstos los mandaba de vuelta a Alemania y les retiraba el pasaporte",jajajaja. Los niños son niños, somos los padres los que tenemos que educar. Una cosa es jugar en una piscina y otra molestar al resto de usuarios, ¿o no?


    Otra situación que me viene a la mente sucedió hace dos Navidades, la noche de Reyes salimos a cenar y hubo un momento en el que pensamos que los camareros terminarían por los suelos porque había un  grupo de niños correteando y gritando por el restaurante mientras sus papis disfrutaban del café.


    Lo dicho,la culpa no es de los niños sino de los padres descerebrados que no saben educarlos y luego pagamos justos por pecadores.

    Por lo tanto, tras recordar estas simples anécdotas entiendo que ciertos locales cuelguen en la entrada el cartelito de " Derecho de Admisión".


    Eso sí, espero que ciertas compañías aéreas copien la idea como he creído oír por ahí.