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domingo, 15 de abril de 2012

El Globo de Mickey Mouse.-

Esta tarde nos hemos ido de paseo a un centro comercial. El piojo no hizo nada más que llegar al pasillo central para iluminar su cara de la alegría y empezar a correr por él. Y es que el muy bichejo relaciona ese centro comercial con los globos, ya que un par de veces que hemos ido con él le han regalado globos tras cautivar con su delicioso y golferil encanto a las promotoras de un stand.

Los que me sigan en la revista digital  Ánimo de Mujer conocerán la historia.Sin embargo, hoy mi piojo se topó con una promotora sosa, aburrida y a la que evidentemente no le gustaban los niños y, tampoco tenía muchas ganas de trabajar porque no me ofreció nada de nada.

Él corrió como un loco hacia el stand mientras yo lo hacía detrás de él, ¿qué madre no lo ha hecho en algún momento? Se acercó tímido a la par que sonriente buscando a la chica y el preciado tesoro, los globos dorados y lilas que lucían en el mostrador. Dio una, dos, tres vueltas alrededor del mostrador. La chica lo observaba mientras él la miraba con ojitos golosos.

Yo los observaba a los dos. Incrédula de estar viviendo aquella situación.

Ella siguió a lo suyo y no le dio el globo a mi piojo. Sinceramente, igual tenía que habérselo pedido yo pero me resultó tan...tan...mezquino que no se lo diera sin yo tener que decirle nada que lo llamé, le pedí la manita y seguimos paseando.

Y allí estaban los globos: Pocoyó, Dora La exploradora, Las princesas....y Mickey Mouse. La carita del piojo se iluminó, la sonrisa volvió a aparecer mientras gritaba mamáááááááááá....Mimiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, rara vez lo llama Mickey, ahora se turna entre Mimi y Kiki, supongo que el siguiente paso es Mickey o a saber!!!!

No soy de las que le compran todo lo que piden. Creo que los niños han de aprender a desear las cosas. No veo lógico ni operativo comprarles todo lo que te piden. Pero hoy se lo había ganado así que solté los 4.80€ que me pidieron con el globo y nos paseamos por delante de la amargada promotora, en plan Pretty Woman cuando vuelve a la boutique a enseñar todas sus compras!!!!

Hoy el piojo ha dormido cogido de su globo, al dormirse su manita soltó el hilo y Mickey lo contempla desde el techo de la habitación.

sábado, 14 de abril de 2012

¡Vale la pena!


Ayer por la tarde al ir a recoger al piojo a la guarde, hacía unos días que no iba yo,me acordé de Silvia y su reflexión sobre la FELICIDAD que escribió en el JUEVES CON de esta semana de DE MUJER A MUJER. 

Al salir el piojillo de su clase y verme esperándolo en el jardín salió corriendo, brazos abiertos y sonrisa de oreja a oreja, al tiempo que decía mamáááááááááááááá. Ver su cara de felicidad sencillamente porque yo, su mamá, había ido a recogerlo a la guardería no tiene precio y me hizo sentirme maravillosamente bien. 

De inmediato la sonrisa se amplio aún más en mi cara y me agaché para abrazar a mi piojo, el cual no paraba de decir mamááááááááááá.

Ese momento puede repetirse cada tarde, de hecho, hoy volvió a suceder,la diferencia ha sido mínima en vez de gritar mamááááááááá, ha gritado mamiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii. Y se amplió su grado de alegría al ver el coche del padre aparcado en la puerta y entonces empezó papááááááááááá.

Su felicidad fue total y absoluta, la nuestra al verlo igual, en esos momentos se te olvidan todos los problemas, los malos rollos y sólo existe esa sensación inigualable que te provoca la felicidad de tu hijo.

En ese momento, olvidé las malas noches, la falta de sueño, el cansancio acumulado por los días sin dormir y justo ahí pensé:

Sí, un hijo te resta parte de tu libertad, nosotros seguimos saliendo pero siempre con él, hace mucho que no vas al cine, leer un libro ya no te lleva uno o dos días, sino semanas. Sí, es verdad, mis sales del mar muerto siguen muertas en la estantería del baño pero los dolores de parto, las horas en el paritorio, la cesárea y todo lo que vino después ¡VALE LA PENA!