martes, 13 de octubre de 2015

Club de lectura: Zaska

Zaska

Autora: Martina Klein
Ilustradora: Isabel Vílchez Miguel
Editorial: Montena /Penguin Random House Grupo Editorial
Edad: De 9 a 12 años
Páginas: 128
Precio: 12,95€

Y de la mano de Martina Klein, a la que hasta ahora conocíamos por su faceta de modelo, actriz, presentadora y humorista. Sin olvidarnos de sus columnas en El Periódico de Cataluña, La Vanguardia y la revista Marie Clarie llega Zaska.

Zaska tiene, nada más y nada menos, que seis manos, seis piernas y tres cabezas, pero no te equivoques no se trata de un horripilante monstruo, sino del seudónimo usado por el escritor de esta historia. Bueno, más que escritor, deberíamos decir escritores, pues, son tres hermanos: Nito, Lula y Beth.

lunes, 12 de octubre de 2015

Crónica como "madre soltera".


No, ni estoy soltera, ni divorciada ni nada que implique estar sin pareja, pero este verano experimenté la sensación de ser madre soltera durante 20 días y, ahora mismo, mientras escribo este post vuelvo a estar en pleno proceso de locura.

viernes, 9 de octubre de 2015

¡Nos vamos al cole!: De talleres.


En muchas ocasiones he comentado que una de las cosas buenas de no estar trabajando fuera de casa, siempre hemos de encontrar el lado bueno de las cosas, es el haber podido disfrutar de momentos con mi piojo que de otro modo hubiese sido imposible. Hoy ha sido uno de esos momentos, hoy teníamos taller en el cole: la mocadorà (pañuelada).

miércoles, 7 de octubre de 2015

¡Mami!


¿Cuántas veces al día podemos escuchar el grito de: ¡Mamiiiiiiiiiiii! ? Yo me atrevería decir, como diría mi piojo, cuatrocientas mil veces o ¡más! A veces creo que si me hubiesen dado un céntimo por cada ¡mamiii¡, por cada ¡mamá! Tendría más pasta que cualquiera de los paraísos fiscales, je je je...Cualquier madre me entenderá, y sabe que no ando desencaminada en lo que digo, sobre todo si su peque es como el piojo que no se conforma con llamarme una vez, aunque yo le responda a la primera. No, el tiene que llamarme: dos, tres, cuatro...cuatrocientas mil veces en el mismo momento para decirme: ¡ALGO IMPORTANTE! ¡SIEMPRE ES ALGO IMPORTANTE! según él, aunque sea para preguntarme cuando se extinguieron los dinosaurios...


martes, 6 de octubre de 2015

lunes, 5 de octubre de 2015

Cosas que hacer con los peques en Valencia: Parque Gulliver


 Sin duda alguna, uno de los mejores recursos con los que contamos los padres al llegar el fin de semana es ir al parque. Y si en vez de ir al parque de al lado de casa, nos vamos a pasar el día a uno de los mejores parques infantiles que tenemos en Valencia, mejor que mejor.

El parque Gulliver 

Es uno de los lugares favoritos de mi piojo. ¿Qué niño no disfruta deslizándose por el tobogán? Si hay un juego solicitado en los parques infantiles, a veces yo he llegado a pensar que casi tendrían que ponerles numerito para hacer cola, je je je je, ¿no me dirán que no han visto verdaderos atascos en los toboganes? Y ya mejor no hablamos de cuando se tropiezan unos contra otros porque muchos, la mayoría,  intenta subir por el tobogán en sí en vez de la escalera.

Siendo el tobogán uno de nuestros juegos favoritos de peques, ¿cómo no va a ser un lugar mágico para la diversión el parque Gulliver? Toboganes, toboganes y más toboganes por los que deslizarte sintiéndote como un auténtico liliputiense trepando y dejándote caer por la cabeza de Gulliver, trepando por su cuello, caminando por sus brazos, adentrándote en sus zapatos...

Si le añades que los papis podemos disfrutar junto a nuestros peques, deslizándonos con ellos, volviendo a disfrutar de un domingo en el parque como cuando éramos pequeños y además le sumamos que ¡¡¡es gratis!!! ¿No me dirán que no es un lugar en el que pasar el fin de semana con los peques de la casa?

Así que el próximo fin de semana ponte un pantalón cómodo, calzado adecuado y deslízate por el gigante que duerme plácidamente en medio del antiguo cauce del río Turia, luego no te lo pienses dos veces y túmbate en la hierba a disfrutar del sol. Sí, en casa lo tenemos claro: el parque Gulliver es uno de nuestros rincones favoritos de Valencia.

Besitos Avainillados

viernes, 2 de octubre de 2015

Jornada intensiva.


El curso pasado  escribía un artículo planteándome mis dudas entre la elección de la Jornada Intensiva y la Jornada Partida. En realidad, no tenía dudas, tenía y tengo claro que la mejor de las dos para el rendimiento escolar, lo cual es y debería ser lo más importante a la hora de la elección de una de las dos jornadas, es la intensiva. 

Soy de esas personas que pueden plantearse la elección de la jornada desde las tres perspectivas posibles: alumno, educador y madre . Y desde las tres posiciones mi respuesta es la misma, la mejor de las jornadas es la jornada intensiva o continua.

No hace falta ser un erudito, sino, simplemente, ver nuestro propio rendimiento como adultos. ¿Cómo rindes más en el trabajo? ¿Trabajando de corrido, bien sea por la mañana o por la tarde, o haciendo una parada a la hora de la comida? Yo, lo tengo clarísimo, he trabajado en ambas jornadas, y se trabaja muchísimo mejor en la primera opción, entre otras cosas porque te permite vivir más allá de las paredes del centro de trabajo la mitad del día; te permite ser persona además de trabajador.

Lo mismo ocurre con los niños, especialmente, si nos centramos en los más pequeños. Sin ir más lejos, el curso pasado pude participar en unas jornadas de puertas abiertas en el centro escolar del piojo. Unas jornadas en las que asistimos a sus clases mientras ellos trabajaban como si no estuviéramos al otro lado, y puedo asegurar que daba dolor de corazón ver a los más pequeñitos dormidos sobre la mesa. ¿Cómo no se va a dormir una criaturita de 3 años a las 3 de la tarde? 

Sí, los que abogan a favor de la Jornada Partida, dicen que son muchas horas seguidas para los niños, pero digo yo que para eso los profesionales sabrían colocar las asignaturas de las mejor forma y con los descansos adecuados entre ellas. Sin olvidarnos de los padres que no saben qué hacer con sus hijos en el caso de salir a medio día, pero ¿han de pagar nuestros hijos las culpas de nuestra imposibilidad de conciliación familiar-laboral?

No, es injusto, ellos no tienen la culpa. 

Y está claro que no todos podemos contar con abuelos que nos cuiden de los peques mientras trabajamos, yo sin ir más lejos no tengo a nadie con quien dejar al piojo, y desde el momento en que decidimos ser padres tenía claro que no me quedaría más remedio tener a alguien con quien dejarlo en caso de necesidad (alguna canguro), y que el piojo se quedaría en extra escolares.

Justo lo que debemos tener son buenas actividades extra escolares, no solo encaminadas al estudio, sino al deporte, la música, el teatro...que el peque pueda elegir algo que le motive y ayude a desconectar. 

Yo, cada día lo tengo más claro, espero que no tarden en implantar la Jornada Intensiva en Valencia, por el bien del piojo, tendrá horas suficientes para estudiar y divertirse, y porque dar ocho paseos diarios de kilómetro...bueno, vale, me ahorro el gimnasio.

Besitos Avainillados