Resulta que hubo un tiempo en el que mis compañeros de clase y yo al escuchar el tintineo de unas llaves colgadas de un llavero de Camel nos atemorizábamos, las niñas nos abrochábamos el babi,los niños se colocaban los polos, y todos nos quedábamos rectos y callados en nuestras clases.Resulta que hubo un tiempo en el que en clase de dibujo no le podías pedir el afilador (sacapuntas para los no insulares) a tu compañero porque la profe se ponía de los nervios y llamaba a su señor esposo, el tintineador de llaves.

Resulta que vivíamos un tanto asustados en clase pero hoy lo recuerdo hasta con cariño porque aprendí todo lo que tenía que aprender y más, entre otras cosas a no utilizar el miedo y la opresión para enseñar a mis alumnos, cuando los he tenido, y fíjate por donde que nunca me hizo falta gritar, amenazar,etc etc...
Resulta que con el paso de los años ya no estoy en séptimo u octavo, los actuales 1º y 2º de ESO, ya no llevo babi ni estudio mates o dibujo, ya no escucho el tintineo de las llaves pero escucho los ladridos, que me perdonen los perros, de un prepotente que se cree más por gritar, insultar, pisotearte tus derechos, y el corazón se me acelera como en clase de mates. Salvo que al profe de mates lo respeto a este tipejo no.
Resulta que con 12 ó 13 años callas y otorgas, por lo menos , en mi generación, ahora lo pongo en duda. A los 40 no. Resulta que vuelves contenta de tu reciente maternidad y te dicen al pedir tu derecho a lactancia "¿sabes cuántas mujeres han sido despedidas este año de crisis?
Resulta que no, no me callo, quiero mis derechos y los de mi hijo a tener la reducción por lactancia materna, te pisotean te avasallan, intentan ningunearte, hacerte sentir que no eres nada ni nadie y tú sigues ahí haciendo tu trabajo y el que no es tuyo. Resulta que ya no lloras delante del tirano pero a la larga explotas en silencio.
Resulta que ahora después de todo veo el lado positivo y doy las gracias, gracias a la imbecilidad humana, por considerarlo humano, te permiten disfrutar de tu hijo.
Resulta que he escuchado su primer PAPÁ, su primer MAMÁ, lo he visto sentarse, gatear y ahora caminar.Resulta que yo tengo vida, familia y amigos fuera de esas cuatro paredes, si mis chistes son buenos la gente se ríe, si son malos nos reímos todos, otros nunca sabrán lo que es la sinceridad de una sonrisa.



