¿Quién no se ha sentido mejor con el contacto de las manos de su madre? ¿Quién no ha sentido que el más horrible dolor de cabeza desaparecía al tener las manos de su madre en la frente?
Estos días atrás el piojo ha estado con fiebre y, solo se encontraba mejor cuando mis manos reposaban sobre su frente. De pronto parecía que espolvoreara polvo de hadas sobre él y el dolor desapareciera.
Viéndolo tumbado en el sofá con mis frías manos en su febril cabecita me recordaba, como si hubiese ocurrido ayer mismo, la agradable sensación producida por el contacto de las manos de mi madre sobre mi frente cuando estaba enferma. Sus manos eran la mejor de todas las medicinas, nada más sentir sus frías manos sobre mi calenturienta frente los dolores desaparecían o, al menos, yo tenía esa impresión.
